jueves, 26 de noviembre de 2020

Romance de doña Alda

 


En París está doña Alda,

la esposa de don Roldán.

trescientas damas con ella

para la acompañar:

todas visten un vestido, 5

todas calzan un calzar,

todas comen a una mesa,

todas comían de un pan,

si no era sola doña Alda

que era la mayoral; 10

las ciento hilaban oro,

las ciento tejen cendal,

las ciento instrumentos tañen

para doña Alda holgar.

Al son de los instrumentos 15

doña Alda adormido se ha,

ensoñado había un sueño,

un sueño de gran pesar.

Recordó despavorida

y con un pavor muy grande, 20

los gritos daba tan grandes

que se oían en la ciudad.

Allí hablaron sus doncellas,

bien oiréis lo que dirán:

-¿Qué es aquesto, mi señora? 25

¿quién es el que os hizo mal?

-Un sueño soñé, doncellas,

que me ha dado gran pesar:

que me veía en un monte

en un desierto lugar; 30

bajo los montes muy altos

un azor vide volar;

tras dél viene una aguililla

que lo afincaba muy mal.

El azor, con grande cuita, 35

metióse so mi brial,

el aguililla, con grande ira,

de allí lo iba a sacar;

con las uñas lo despluma,

con el pico lo deshace. 40

Allí habló su camarera,

bien oiréis lo que dirá:

-Aquese sueño, señora,

bien os lo entiendo soltar:

el azor es vuestro esposo 45

que viene de allende el mar,

el águila sedes vos,

con la cual ha de casar,

y aquel monte es la iglesia

donde os han de velar. 50

-Si así es, mi camarera,

bien te lo entiendo pagar.

Otro día de mañana

cartas de fuera le traen;

tintas venían de dentro, 55

de fuera escritas con sangre,

que su Roldán era muerto

en la caza de Roncesvalles.